Economía de la logística

Hoy estaba leyendo con atención el muy interesante artículo de Carlos Zubialde en su blog sobre la repercusión que el ecommerce tiene en la cuenta de resultados de las compañías logísticas y el rápido y fácil diagnostico que lo lleva a esa conclusión.

El ecommerce da perdidas y hace tener perdidas al transporte

Tengamos en cuenta el razonamiento inicial que el comentaba, y que es una realidad. Por un lado el incremento del coste operativo que conlleva un cambio de modelo de negocio, donde el canal B2C se impone al tradicional B2B. Por otro lado, las compañías logísticas aceptan precios insostenibles de entrega seducidas por el sustancial incremento de envíos que, a buen seguro, mejorarán sus ratios de eficiencia. Y por último y más importante, el alto coste de la entrega de última milla a consecuencia de la complejidad, la concentración horaria de entregas para evitar fallos en las mismas y lo que es más importante, la falta de una evolución en el modelo de recogida presencial.

En este sentido las empresas logísticas siempre descargan el éxito en la capilaridad de su red y en el trabajo extra que muchos de sus repartidores y operadores de tele-servicio hacen intentando localizar a los destinatarios del envío. Porque hoy, frente al modelo tradicional de B2B, la gente no está en sus lugares de residencia, lo cual significa un incremento sustancial de las tasas de fallo en la entrega y un aumento de las notificaciones de aviso de paso en los portales, certificando que no se estaba presente.

Modelo presencial

En este sentido, la empresas logísticas se enfrentan a un cambio realmente complejo debido a la transformación del cliente a quien va dirigido sus envíos. Modificar estructuras tan pesadas y hábitos tan arraigados es complicado y un trabajo que para los Directores de Operaciones les debe representar un auténtico dolor de cabeza, pues saben que el resultado a corto y medio plazo se verá afectado en las cuentas de resultados de las empresas.

El resultado de esta circunstancia radica en que las pérdidas sean más grandes en las empresas logísticas, resultado de una ecuación fácil: mayor presión por el gran ecommerce a entregar a precios más bajos y en menor tiempo, mayor demanda del canal B2C e incluso llegando al colapso, como ha ocurrido en fechas señaladas tipo Black Friday, Navidad, etc., a costa de un sector peleado por conseguir envíos para costear la estructura, lo que implica que cada año las cifras de fallo en primera entrega crezcan a un ritmo proporcional a la incorporación de clientes al canal de compra online. Esto supone mayor coste de envío debido a una menor efectividad en la entrega. Aparecen los números rojos en las cuentas de resultados y un nuevo dragón, como lo es Amazon que, siguiendo con su estrategia, genera una mayor presión aún si cabe con sus envíos Premium, siempre a costa de las compañías logísticas.

En este sentido las logísticas han importado soluciones que funcionan parcialmente en Europa, como los puntos de conveniencia, las consignas colectivas, pero que no se integran en el hábito de consumo de la cultura española, donde el comprador espera recibir todo rápido, en casa y gratis, de esta forma tal vez el kpi mas justificable para ellas sean los datos de crecimientos de números de entregas, sin tener en cuenta los factores importantes que justifican esto, rentabilidad y eficiencia

Nota de entrega

¿Y cómo evoluciona el mercado de la última milla? Sencillamente, no evoluciona. En los últimos años han aparecido diferentes alternativas, puntos de conveniencia, consignas colectivas, o apps que geolocalizán al usuario, para certificarte que no está en casa, y que o bien lo persigues por la ciudad o no tendrás éxito de entrega, pero ¿a qué coste?

¡Y ya no hablemos de las entregas exprés!, ¿quién es capaz de entregar inmediatamente sin coste para el usuario?.

Tal vez la revolución venga por ver la logística desde fuera, asomarse al balcón y observar la complejidad que hoy supone las entregas logísticas, sin olvidarnos de la logística inversa, que sigue incrementando el coste asociado a las entregas.

Hoy en día, podemos pensar en sindicaciones de empresas logísticas para generar una solución común, en cambiar el modelo de entrega presencial, donde el usuario final de la compra online no necesita estar en su domicilio. Podemos pensar en revolucionar el sistema de entregas actuales, donde el repartidor ya no tiene porqué adecuarse a las franjas horarias de los destinatarios, y demos un paso más y pensemos en un modelo de entregas in-night , mucho más eficiente.

Vivimos en una época de cambios inmediatos, de destruir dragones de un día para el otro, donde un pequeño David puede ser necesario para poder derrotar al gran Goliat.

Viendo todo lo anterior, vemos como pequeñas startups nacen para visionar la logística eliminando la necesidad presencial y aprovechando todos los canales para poder ver un modelo diferente que pueda facilitar que la experiencia de compra online de los usuarios sea completa, donde las empresas logísticas consigan una eficiencia de entrega tal que el coste que paguemos los usuarios por los gastos de envío sea lo mínimo posible, favoreciendo las compras online y el fomento de nuevos productos o servicios aprovechando la comodidad de recoger la compra en casa.

En esta línea, la startup gallega Send2me, nace con la premisa inicial de que cualquier envío puede ser entregado y/o retornado fácilmente, cambiando el modelo de buzón postal tradicional por otro electrónico, gestionado a través de una aplicación que facilita al operador logístico el éxito de entrega aunque el usuario no esté presente, asegurando la entrega mediante permisos electrónicos.

¿Quién piensa que dentro de veinte años, todo habrá cambiado en el mundo menos los buzones? Simplemente faltan tres cosas, dotarlos del tamaño necesario, gestionarlos digitalmente y algo mucho más complejo y que requiere de una visión a largo plazo: el poner de acuerdo a las empresas logísticas para que este modelo tan necesario tenga éxito y apuesten por él. De esta forma, el trinomio logística – consumidor – ecommerce pivotarán hacia un modelo win – win – win con grandes beneficios para todas las partes.

 

One thought on “¿Es el ecommerce responsable de las pérdidas de las compañías logísticas?

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