fbpx
comprar online es facil recibir pedidos no

Comprar online es fácil, recibirlo es otra cosa

Comprar online es cada día más fácil para el usuario y eso no es ningún secreto, lo que sigue siendo un auténtico quebradero de cabeza es el cómo y el cúando vamos a recibir esa compra.

A pesar de que cada vez son más las soluciones que van surgiendo para intentar eliminar los problemas que se producen en la etapa de la última milla, la realidad es que sigue sin haber un método que les funcione a los operadores logísticos de forma eficaz. Vamos a ir desgranando poco a poco las dificultades a las que empresas y usuarios nos seguimos enfrentando a diario cuando estamos esperando un pedido.

DATOS DEL ECOMMERCE EN ESPAÑA

A día de hoy el crecimiento del comercio electrónico en España está estimado en un 20% anual; siendo los jóvenes de entre 18 y 22 años los que más destinan a las compras a través de internet, un 16,7% de su presupuesto, seguidos por los de entre 28 y 32 años que destinan hasta un 15,8%. De estos porcentajes, la mayor cantidad suele ir destinada a comida seguida de los viajes.

También nos encontramos con cambios en los hábitos de compra que se ven claramente reflejados cuando llegan momentos puntuales como es la vuelta al cole. Ecommerce News publicaba que del total de ventas de ese material escolar el 56% tiene lugar en ecommerce, el 41% en tiendas físicas y el 35% en market places. Respecto a cuando se producen estas compras, agosto es el principal mes, un 55% seguido de julio con un 40% y al contrario de lo que se pueda pensar, en septiembre las compras de vuelta al cole son solo de un 5%.

EL PROBLEMA DE LAS ENTREGAS

Los datos sobre el comercio electrónico en España de los que acabamos de hablar son muy alentadores y positivos, pero recibir esos pedidos de las compras online sigue siendo un auténtico quebradero de cabeza, no porque no existan soluciones eficientes, sino porque ninguna logística se pone de acuerdo.

¿A qué nos referimos cuando decimos que las logísticas no se ponen de acuerdo?

Bien vayamos por partes, respecto al año pasado la concienciación de que los problemas en la última milla provocan pérdidas a las empresas de mensajería ha calado en todo el mundo, todos coincidimos en que existe un inconveniente que hay que solucionar de algún modo.

Pues bien ahora que todos sabemos que las complicaciones surgen en el momento de la entrega nadie se pone de acuerdo en la forma de realizar o completar el reparto de los pedidos. ¿Por qué? Porque cada operador quiere tener su propio método y que no sea aplicado al resto.

Pero para explicarnos mejor vamos a contar dos ejemplos reales cuyo objetivo es que nos demos cuenta de que esta actitud no llega a ninguna parte y que hay que seguir trabajando. Queremos dejar claro que la intención no es señalar con el dedo a ninguna empresa para hablar mal de ella aprovechando la situación, sino entender que las soluciones tal y como se aplican ahora mismo son simplemente parches puntuales que a la larga no funcionan.

EJEMPLOS

Uno de los ejemplos más claros que podemos analizar es Amazon. Llegados a este punto de la película todos sabemos que Amazon es un gigante que decidió hace tiempo ejercer él mismo el control sobre sus envíos y en Estados Unidos ya está realizando pruebas para utilizar sus propios sistemas de entrega.

En nuestro territorio, son cada vez más los lugares públicos en los que Amazon está instalando sus lockers o taquillas inteligentes para que sea el propio usuario el que reciba un aviso en el móvil y se desplace al lugar a recoger el paquete. El problema es que obviamente estas taquillas solo aceptan compras de Amazon, (algo que no discutimos) pero que es un problema porque no permite muchas veces al usuario elegir otro método de entrega como pueden ser buzones inteligentes instalados en su propia casa.

Resumiendo, con Amazon el cliente no tiene que esperar todo el día en casa por el mensajero a que se produzca el reparto de su pedido si elige como método de entrega un locker, pero si él mismo tiene instalada en casa una solución igual solo que de modo particular como un buzón para paquetes, la cosa cambia, porque como no es del propio Amazon, ya no vale. Algo que no entendemos dado que si el usuario ya ha comprado el producto a Amazon, él debería tener la libertad de que le dejen elegir cómo y dónde quiere recibir su compra.

Esta misma situación ocurre también con Correos, ellos obviamente no son un e-commerce pero como también han desarrollado sus propias taquillas inteligentes Citypaq, cuando los repartidores llegan a lugares que tienen métodos de recepción de pedidos parecidos pero desarrollados por otra empresa se niegan a completar la entrega.

Es de locos pensar que el usuario vaya a tener que instalar en su casa dispositivos o apps en su smartphone de cada una de las mensajerías dependiendo de quién vaya a realizar el reparto de su pedido. No tiene ningún sentido cuando hay opciones en el mercado como la nuestra que se han desarrollado con todas las facilidades para que lo puedan utilizar absolutamente todas las logísticas.

Como decíamos al principio de este apartado, estos escenarios los hemos utilizado de ejemplos porque son los que más se repiten y con los que más tenemos que pelear. Para una startup como la nuestra que ha desarrollado dos modelos de buzones inteligentes para viviendas unifamiliares con un precio único y por lo tanto sin ningún tipo de cuota mensual, es una lucha titánica diaria (en la que por cierto no nos rendimos y ponemos todo lo que está de nuestra mano) poder hacer que los pedidos de Amazon y Correos puedan entregarse en los buzones inteligentes Send2me.

Porque repetimos, lo hemos creado con una tecnología adaptada para que sea cual sea el operador logístico el cliente siempre pueda recibir sus pedidos aunque no esté en casa en el momento de la entrega.

CONCLUSIONES

Ya que el gran sector logístico y del comercio electrónico coinciden en que la última milla es lo único que todavía falla y que juega un papel fundamental en la experiencia y satisfacción del cliente, en lugar de ir unos contra otros, deberíamos complementarnos para ofrecer facilidades y que no sea un pulso de David contra Goliat para ver quien gana e impone su método o sistema.

No olvidemos que las facilidades que las tiendas online ofrecen a la hora de la comprar han hecho que los clientes sean cada vez más exigentes, lo que ha llevado a reducir los tiempos de entrega, pero no importa como de rápida sea esa entrega si al final nos encontramos esperando por ella todo el día en casa o la reprogramamos. Porque con la cantidad de paquetes diarios que mueven las logísticas hay plazos que en ocasiones son incapaces de cumplir, y entonces es cuando nos encontramos llamando a atención al cliente y escribiendo un tweet para que quede patente que los servicios de paquetería tienen mucho que mejorar.

La pescadilla que se muerde la cola mientras sigamos mirando hacia otro lado y no aceptemos que hay soluciones mucho más eficaces en el sector y que todo sería más fácil si a esas empresas más pequeñas recibieran un impulso facilitándoles las cosas. Y aquí hablamos por nosotros y por muchos compañeros más, porque el ingenio no entiende de empresas grandes o pequeñas.

No Comments

Post A Comment