es posible una logistica sostenible

¿Es posible una logística sostenible?

Llevamos tiempo preguntándonos si es posible una logística sostenible global, que no sea simplemente una variante, ramificación o tendencia, no. Una logística que con cambios estructurales sea respetuosa con el medio ambiente prácticamente al 100%, trabajando, cambiando y haciendo todo lo que sea posible y esté en nuestras manos.

Antes de entrar en detalle en los cambios que las empresas del sector logístico pueden hacer para aportar y echar una mano a luchar contra el cambio climático y cuidar nuestro planeta (recordemos que suene como suene la frase, realmente NO HAY PLANETA B); vamos a hablar un poco de las transformaciones que ya están llevando a cabo marcas y firmas de otra área que va muy ligada a la nuestra, el e-commerce textil.

 

INDITEX & GUCCI

Una de las marcas y además española que más se ha puesto las pilas y que ya está inmersa en un proceso de cambios hacia la sostenibilidad es Inditex.

Su objetivo es que en el 2025 toda su ropa esté hecha con materiales sostenibles, y en su web se puede leer que: “La moda necesita de materias primas como el algodón, el poliéster o la viscosa. Cómo nos suministramos de esas materias, de dónde proceden y el modo en que son procesadas son factores que impactan en el medio ambiente. Por eso, en Inditex colaboramos con universidades e iniciativas internacionales para promover y hacer realidad las materias primas sostenibles y las fibras.”

Su compromiso en la lucha contra el cambio climático no acaba ahí, porque además de adoptar medidas en los materiales y fabricación de su ropa según publicaba CNN España, también tienen como meta que a finales de este año todas las tiendas de Zara sean eco-eficientes.

Medidas esenciales si tenemos en cuenta que la tendencia en el consumo de ropa es lo que llamamos el fast-fashion, cada vez hay más colecciones, más ropa, compramos más y también cambiamos más de prendas, y este sector es precisamente uno de los más contaminantes. Que empresas tan potentes y grandes tomen medidas y no miren hacia otro lado es crucial en esta cuenta atrás que ya ha empezado y que como siempre el ser humano llega tarde.

Otra firma de renombre y tradición que también ha asumido un compromiso total en realizar cambios en su producción y en sus materiales es Gucci. El mes pasado, unos días antes de que comenzase la Milan Fashion Week en el que la marca italiana presentaría su colección para la primavera/verano del 2020, daban a conocer en los Stories de su cuenta de Instagram algunas de las medidas que ya están en funcionamiento, y en su web se pueden leer las siguientes declaraciones del presidente y director ejecutivo Marco Bizarri: “Afirmamos nuestro compromiso de reducción de impacto medioambiental y tenemos objetivos de creación de un nuevo estándar en el comercio minorista del lujo, entre ellos garantizar la trazabilidad del 95% de las materias primas. También estamos aplicando la innovación técnica para mejorar la eficacia de nuestros procesos de producción y logística.”

 

EL SECTOR LOGÍSTICO

Ahora que conocemos los cambios estructurales y de producción que grandes empresas están haciendo en otros sectores, nos ponemos colorados al saber la gran diferencia que el sector logístico podría marcar en la lucha contra el calentamiento global y lo atrasada que va en esta área respecto a otras.

Lo cierto es que cuando empezó el 2019 se anunciaba como principal tendencia la llamada logística sostenible, y aquí es donde reside el problema porque la búsqueda y trabajo por la sostenibilidad no debería ser una tendencia sino una obligación y compromiso por el respeto que le debemos al entorno en el que vivimos.

Puede sonar muy dramático pero los hechos están ahí, sin nombrar otros países que también se han visto afectados por catástrofes medioambientales, en España el mes de septiembre ha estado marcado por la conocida como gota fría y un efecto devastador que no se había visto hasta el momento, pues bien eso es porque nunca había ocurrido algo así. No hay registros.

Esta vez no contamos con el lujo de saber que tenemos tiempo porque el tiempo se acaba, por eso cuando leemos que los operadores logísticos tienen en mente la reducción de emisiones de CO2 y vemos los plazos que se plantean, esos plazos no convencen.

Esto no solo tiene que ver con invertir en un cambio en la flota de vehículos, tiene que ver también con la forma y estructura con la que entendemos la actividad logística y la entrega de paquetes. No puede ser que si sabemos que de cada 100 paquetes diarios 30 no se entregan porque el cliente no se encontraba en su domicilio, sigamos emperrados en seguir con ese sistema cuando hay soluciones que siempre nos van a permitir completar las entregas a la primera, e independientemente de que esa entrega se realice con un vehículo híbrido o no, es un hecho que permite reducir la emisión de gases de efecto invernadero de una forma muy efectiva.

Si sabemos que estas soluciones existen y que hay empresas como la nuestra que quieren aportar su parte a realizar este cambio hacia una logística sostenible con buzones inteligentes, lockers inteligentes y taquillas inteligentes, ¿Por qué sigue siendo tan difícil a día de hoy? Que la transformación en los procesos de las entregas ya se puede aplicar ha quedado probado y demostrado, no es una idea que forme parte de un plan a largo plazo y que esté todavía por estudiar, crear o elaborar.

Las medidas por un sistema respetuoso con el medio ambiente no se quedan solo en el transporte y última milla, que va, también tenemos que hacer una autocrítica con los materiales que utilizamos a diario en el proceso de embalaje, y este aspecto afecta tanto a las empresas con los materiales que proporcionan y usan, como a los clientes y los materiales que también utilizan ellos para preparar sus envíos.

Y esta es otra transformación que todos, empresas y usuarios podemos realizar a la de ya, porque por suerte son muchas las opciones que tenemos para poder dejar de generar residuos plásticos en nuestro día a día. Si todos hiciéramos un ejercicio de análisis y observáramos desde que nos despertamos hasta que nos acostamos la de objetos y residuos no reciclables de un solo uso que están presentes en nuestras vidas y lo inútiles que son, nos daríamos cuenta de las dimensiones del problema, porque si eso lo genera un solo humano, imaginad los millones de ellos que vivimos en el planeta.

 

CONCLUSIÓN

Repetimos una vez más que la logística sostenible no debe ser una tendencia, tiene que ser la ética, filosofía y modelo por el que se rijan las empresas logísticas y también el resto de empresas que formamos parte de esta familia. Una actividad que respete el medio ambiente y pueda ayudar a pelear y dar marcha atrás en el cambio climático es posible y lo hemos comprobado en los ejemplos que hemos puesto.

El tiempo no es un lujo con el que podamos contar, y realizar cambios de grandes dimensiones siempre resultan difíciles al principio, pero honestamente es un compromiso que debemos adoptar con el lugar en el que vivimos.

Para acabar nos gustaría que decir que obviamente solo nos hemos centrado en el sector logístico pero está claro que como ciudadanos en nuestra vida personal también son muchas las transformaciones que podemos hacer. 

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